Pechugas De Pollo Al Ajillo Con Vino Blanco

Ponemos una sarténantiadherente al fuego con aceite y laurel. Salteamos los ajos pelados y laminados hasta que vemos que van tomando color. En el momento en que el pollo esté bien dorado apagamos el horno. Servimos el pollo con patatas fritas o, si deseáis aprovechar el horno podéis hacerlo con patatas asadas al horno con romero, que están exquisitas. Pasado el tiempo, agregamos la salsa blanca y dejamos que se cocine por espacio de 2 minutos a fuego medio bajo. Después de esto, incorporamos algo de vino blanco y dejamos por unos minutos hasta que se mezclen los sabores y se evapore un tanto el alcohol.

Debemos remover de vez en cuando, a fin de que no se queme. Con 20 minutos va a ser más que suficiente para que el pollo se cocine adecuadamente y la salsa quede en su punto. Una vez dorado el pollo, añadimos el resto de los ingredientes (jugo de limón, ajos y vino) y dejamos que se nos reduzca totalmente a lo largo de precisamente unos 15 minutos a fuego fuerte. El pasado día teníamos amigos convidados para comer en casa y andaba un poco justa de tiempo. En la nevera tenía un pollo troceado, así que recordé esta receta de pollo al ajillo con vino blanco, que está deliciosa, y me vino excelente porque les encantó y no me supuso solamente tiempo prepararla.

Agregamos sal, pimienta al gusto y un toque de nuez moscada. Pelamos los ajos y los cortamos en láminas. Si no lo quisierais muy fuerte, podéis hacerlo con los ajos enteros, como hice yo.

Empanaditas De Carne

Si te gustan las recetas con ajillo asimismo te recomendamos evaluar los champiñones al ajillo, el conejo al ajillo o las clásicas gambas al ajillo, todas y cada una exquisitas. Parapelarlo fácilmente, hay que cocerlos en el microondas 15 o 20 segundos. Entonces los dejamos enfriar y vais a ver como la piel se quita sin problemas. Si no tenéis microondas podéis hervirlos por 30 segundos. Si lo hacéis con pollo deshuesado es ideal para llevarlo de excursión o al trabajo, en tanto que queda muy jugoso. ¿Tienen la posibilidad de tomar la receta los niños si bien lleve vino?

En el día a día, apetece cocinar platos que no nos lleven mucho tiempo, pero que al mismo tiempo puedan ser rápidos y sabrosos. Estas pechugas de pollo al limón son especiales para esas oportunidades en las que requerimos algo sencillo y rápido de preparar. Las pechugas quedan muy jugosas merced a la salsa que las acompaña. Se prepara a partir de jugo de limón, su ralladura para ofrecerle más intensidad al sabor, y vino blanco. Con el pollo bien frito por todas partes, quitamos todo el aceite sobrante de la cacerola, y echamos nuevamente los ajos que teníamos ya fritos, y el vino blanco. Entonces vamos a dejar cocinar a fuego suave, durante unos minutos, a fin de que el alcohol se evapore y el pollo tome bien el gusto del mismo.

Preparación

Cortamos el pollo en trozos grandecitos y lo salamos al gusto. Puedes añadir alguna yerba aromática más, como el tomillo, el romero, el tomillo limón… Lavar el limón, secarlo bien y rallar la corteza con un rallador fino, eludiendo la parte blanca porque amarga. Recortar después el limón en el medio, exprimir el zumo y colarlo. Este plato lo he listo para tener listo el segundo en dos días diferentes de la semana, conque podéis calcular las cantidades a vuestra conveniencia. Excelentes recetas,,,,, no sabía que era ñora, aqui en Guatemala ñora le decimos en buen chapin a las damas o señoras…..la ñora que va allí…por ejmplo…..

No olvides que un paso importante es limpiar el pollo antes de cualquier preparación. Limpia las pechugas de pollo, retirando la piel, la grasa y los probables huesecillos, y córtalas en dados regulares. Excita dos medidas de cuchara de aceite en una sartén, agrega los dados de pollo y dora de forma traje, a fuego fuerte. ¿Qué tipo de vino blanco se utiliza en la receta? Para que el pollo al ajillo esté muy, muy rico os recomendamos que el vino blanco sea bueno.

Deja un tiempo en el frigorífico y prepara siguiendo la receta. En el momento en que empiecen a cambiar el color retiramos los ajos, el exceso de aceite . Justo enseguida agregamos el pollo troceado y espolvoreamos con pimentón. Vamos a cocinar unos minutos, en el momento en que esté dorado de un lado, le vamos a dar la vuelta para que quede dorado el pollo completamente. En una sartén grande he laminado todos y cada uno de los ajos y los he dorado (como podéis ver en la fotografía, quizás demasiado).

Remueve de vez en cuando de manera cuidadosa de no romper los trozos de pollo, para que no se quemen, y a la hora de servirlo para comer hazlo en ardiente. Puedes acompañar este pollo al ajillo con vino blanco con alguna guarnición que te agrade para completar un almuerzo bien interesante para servir durante todo el año. De cualquier manera compra el pollo aproximadamente grande según necesites dejarla lista para más o menos personas, el tiempo de preparación no cambiará bastante si cambias la proporción de pollo que emplearás.

Recetas para el día a día y oportunidades especiales. Menús por semana, recetas, limpieza y orden en el hogar, moda talla 44. Retiramos y servimos al instante, recién hechos y con la salsa de vino.

Corta las pechugas en dados gruesos, si los haces demasiado finos quedarán mucho más secas, y deben quedar bien jugosas. Si lo quieres, puedes cortarlas asimismo a medallones de unos 2 cm cada uno de ellos. Procura asimismo no dorarlos en exceso, ten presente que una vez pasados por la sartén, cocerán unos minutos con la salsa de limón. ¿Se puede congelar el pollo una vez hecha la receta? El pollo al ajillo se puede elaborar en la víspera y también se puede congelar.

El pasado día no era menos, y cuando fui a cocinar algo sólo pensaba en hacer alguna receta en la que no tuviese que controlar bastante y que no tardara en elaborar. Introduce tu mail para suscribirte a este blog y recibir alertas de nuevas entradas. Recibir un mail con cada novedosa entrada. Ponemos la cazuela con un fondo de aceite y comenzamos a freír los dientes de ajo. Los podemos cortar en láminas o, dejarlos enteros.

Con los ajos listos, he añadido a la sartén el vino blanco, el perejil, una pizca de sal y algo de maicena, dejando a fuego medio evaporar el alcohol e incorporo asimismo el caldo de pollo. Seguramente os habéis preguntado si se puede realizar pollo al ajillo al horno, y la respuesta es sí. Si los pequeños son pequeñísimos podéis llevarlo a cabo igual pero con trozos de pechuga de pollo, de esta forma no vamos a tener ningún problema con los huesos y se lo comerán estupendamente. Además esta receta de pollo al ajillo es una apuesta segura, puesto que el pollo es una de sus carnes favoritas, por su textura y por su sabor despacio, una carne muy nutritiva y disponible para todos los bolsillos. Lo mejor del pollo al ajillo con vino blanco es que puedes acompañarlo con los complementos de tu prioridad, queda estupendo con cualquier puré, verduras salteadas o ensaladas. El resultado es un platillo vistoso, el personaje principal de cualquier velada en compañía de tus seres queridos.